Las reclamaciones de responsabilidad civil profesional contra asesores fiscales, contables, auditores o gestorías han aumentado en los últimos años, en paralelo al incremento de la complejidad normativa tributaria y a la mayor litigiosidad entre clientes y profesionales. En este tipo de procedimientos, tanto quien reclama como quien se defiende necesitan acreditar de forma técnica si existió o no un error profesional, cuál fue su alcance económico y si ese error guarda relación directa con el perjuicio sufrido. Aquí es donde el informe pericial tributario adquiere un papel central.
En este artículo explicamos en qué consiste este tipo de informe, cuándo resulta necesario y qué elementos debe contener para ser útil en un procedimiento judicial.
Qué es la responsabilidad civil profesional en el ámbito fiscal
La responsabilidad civil profesional surge cuando un asesor fiscal, gestor o auditor incurre en un error, omisión o negligencia en el ejercicio de su actividad que causa un perjuicio económico a su cliente. En materia tributaria, los supuestos más frecuentes incluyen:
- Errores en la presentación de declaraciones que generan sanciones o recargos evitables.
- Omisión de plazos, como la falta de presentación de un recurso o de una solicitud de aplazamiento.
- Aplicación incorrecta de deducciones, bonificaciones o regímenes especiales.
- Asesoramiento erróneo en operaciones societarias con consecuencias fiscales relevantes, como reestructuraciones o compraventas.
Para que prospere una reclamación de este tipo, el cliente debe acreditar la existencia de una acción u omisión negligente, un daño económico efectivo y una relación de causalidad entre ambos elementos. Precisamente en la acreditación de estos tres elementos es donde la prueba pericial resulta decisiva.
La función del informe pericial tributario en estos procedimientos
Un informe pericial elaborado por un experto tributario independiente cumple varias funciones dentro del procedimiento judicial:
- Determinar si existió mala praxis profesional, contrastando la actuación del asesor con la normativa aplicable y con los estándares habituales del sector en el momento de los hechos.
- Cuantificar el daño económico derivado del error, distinguiendo entre el importe de la deuda tributaria que hubiera correspondido en cualquier caso y el sobrecoste generado específicamente por la negligencia (sanciones, intereses de demora, pérdida de deducciones, entre otros).
- Establecer la relación de causalidad entre la actuación profesional y el perjuicio reclamado, descartando otras causas concurrentes que pudieran haber influido en el resultado.
Este análisis técnico resulta imprescindible en un ámbito tan especializado como el tributario, donde los jueces, sin formación fiscal específica, necesitan el apoyo de un perito que traduzca a un lenguaje comprensible las implicaciones normativas y económicas del caso.
Cuándo conviene solicitar un informe pericial
El informe pericial puede solicitarse tanto por la parte que reclama como por el profesional que se defiende de la reclamación. Entre los supuestos más habituales en los que resulta recomendable contar con este tipo de prueba se encuentran:
- Reclamaciones derivadas de sanciones tributarias que el cliente atribuye a un error del asesor.
- Litigios sobre el alcance de un asesoramiento fiscal en operaciones de reestructuración empresarial.
- Discrepancias sobre la correcta aplicación de regímenes especiales, como el de consolidación fiscal o el régimen FEAC de reestructuraciones.
- Procedimientos en los que se discute si el perjuicio económico reclamado es realmente imputable a la actuación profesional o a otras circunstancias ajenas.
Elementos que debe incluir un informe pericial de calidad
Para que un informe pericial resulte convincente ante un tribunal, debe reunir determinadas características:
- Descripción clara y objetiva de los hechos y de la documentación analizada.
- Referencia expresa a la normativa tributaria aplicable en el momento de los hechos.
- Metodología de cálculo del perjuicio económico, con desglose detallado de cada partida.
- Conclusiones fundamentadas, evitando afirmaciones genéricas o valoraciones subjetivas no respaldadas técnicamente.
- Disponibilidad del perito para ratificar el informe y someterse a las preguntas de las partes en el acto del juicio.
La colaboración entre el perito y el equipo jurídico
En los procedimientos de responsabilidad civil profesional, la coordinación entre el perito tributario y los abogados que dirigen el litigio resulta determinante. El informe pericial debe integrarse dentro de la estrategia procesal general, aportando el fundamento técnico necesario para sostener la demanda o la contestación, y debe estar disponible con la antelación suficiente para su aportación en el momento procesal oportuno.
Contar con un despacho que combine ambas perspectivas ofrece ventajas evidentes. Por un lado, informes periciales tributarios de ValiTax aportan el rigor técnico necesario para sustentar la reclamación o la defensa desde el punto de vista fiscal. Por otro, el despacho de asesoría fiscal y legal LRB puede acompañar todo el proceso de defensa jurídica, articulando la estrategia procesal más adecuada en cada fase del procedimiento.
Consecuencias de no aportar prueba pericial adecuada
La ausencia de un informe pericial sólido puede debilitar significativamente la posición de cualquiera de las partes en el litigio. Sin una cuantificación técnica del daño, resulta muy difícil que el tribunal pueda fijar una indemnización precisa, lo que en ocasiones conduce a la desestimación total o parcial de la demanda por falta de prueba suficiente. Del mismo modo, el profesional demandado que no aporta un contrainforme técnico puede verse en desventaja frente a las alegaciones de la parte contraria.
Conclusión
El informe pericial tributario es una herramienta clave en las reclamaciones de responsabilidad civil profesional relacionadas con asesoramiento fiscal, ya que permite acreditar con rigor técnico la existencia de una eventual negligencia, cuantificar el perjuicio económico y establecer la relación de causalidad exigida por los tribunales. Dada la complejidad de estos procedimientos, es fundamental contar con profesionales especializados tanto en el ámbito pericial como en el jurídico desde las primeras fases del conflicto.
Conviene además señalar que la responsabilidad civil profesional de los asesores fiscales suele estar cubierta por un seguro de responsabilidad civil profesional, lo que introduce en el procedimiento a la compañía aseguradora como parte interesada. En estos casos, el informe pericial no solo sirve para determinar la existencia y cuantía del daño frente al cliente reclamante, sino también para que la aseguradora pueda valorar adecuadamente el siniestro y decidir sobre la cobertura aplicable, lo que refuerza aún más la importancia de disponer de un análisis técnico riguroso y bien fundamentado desde las primeras fases de la reclamación.
Del mismo modo, conviene valorar en cada caso si el conflicto puede resolverse mediante una vía extrajudicial, como la mediación o la negociación directa entre las partes con el respaldo del informe pericial, evitando así los costes y la incertidumbre asociados a un procedimiento judicial prolongado, sin que ello suponga renunciar a la solidez técnica que aporta un análisis pericial independiente.
Preguntas frecuentes
¿Quién puede solicitar un informe pericial tributario en un litigio de responsabilidad profesional?
Puede solicitarlo tanto la parte demandante, para sustentar su reclamación, como la parte demandada, para rebatir los argumentos de la contraria mediante un contrainforme técnico.
¿El informe pericial garantiza ganar el litigio?
No. El informe pericial es una prueba más dentro del procedimiento, que el juez valorará junto con el resto de pruebas aportadas. Su calidad técnica influye en su peso probatorio, pero no garantiza por sí solo el resultado del litigio.
¿En qué momento del procedimiento debe aportarse el informe pericial?
Generalmente se aporta junto con la demanda o la contestación a la demanda, aunque en determinados procedimientos puede solicitarse su elaboración durante la fase probatoria, según lo que permita la normativa procesal aplicable.