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Amortización de bienes afectos: el gasto que se olvida
Un ordenador, una furgoneta, una reforma del local o el propio inmueble no se deducen el año en que se pagan: se amortizan a lo largo de su vida útil. Es la partida que más autónomos infrautilizan, y también donde el régimen de empresas de reducida dimensión ofrece los incentivos más potentes.
Sí, mediante amortización sistemática del valor de adquisición de los elementos afectos, según tablas. Con dos incentivos relevantes: la libertad de amortización para elementos de escaso valor y la amortización acelerada del régimen de empresas de reducida dimensión.
Gasto corriente frente a inversión
La primera decisión es de calificación. Un desembolso que se consume en el ejercicio es gasto corriente y se deduce íntegramente en él. Un desembolso que incorpora un bien al patrimonio empresarial durante varios ejercicios es inversión: se activa y se deduce a través de la amortización.
El criterio no es el importe sino la naturaleza y la vida útil del bien. Deducir directamente una inversión adelanta indebidamente el gasto y es uno de los ajustes más sencillos de practicar en una comprobación, porque basta con leer el concepto de la factura.
Cuándo empieza la amortización
Desde la puesta en condiciones de funcionamiento, no desde la fecha de la factura ni desde la del pago. En una máquina que llega en noviembre y se instala en enero, la amortización empieza en enero, y se prorratea por días o meses según el criterio aplicado.
Las tablas y los coeficientes
La estimación directa simplificada utiliza una tabla de amortización específica, más reducida que la general del Impuesto sobre Sociedades. Los grupos habituales de una actividad profesional o de un pequeño negocio son estos:
| Elemento | Coeficiente lineal máximo orientativo | Período máximo |
|---|---|---|
| Edificios y construcciones | 3% | 68 años |
| Instalaciones, mobiliario y enseres | 10% | 20 años |
| Maquinaria | 12% | 18 años |
| Elementos de transporte | 16% | 14 años |
| Equipos para procesos de información | 26% | 10 años |
| Útiles y herramientas | 30% | 8 años |
Coeficientes orientativos. Conviene verificar la tabla aplicable al régimen y al ejercicio concretos, que puede variar.
Dentro del intervalo entre el coeficiente máximo y el período máximo, el contribuyente elige. Amortizar al coeficiente máximo adelanta el gasto; hacerlo más despacio lo difiere. La elección debe ser coherente y mantenerse en el tiempo.
Los dos incentivos que hay que aprovechar
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Libertad de amortización para elementos de escaso valor
Los elementos del inmovilizado material nuevos cuyo valor unitario no exceda del límite reglamentario pueden amortizarse libremente, con un tope global anual. En la práctica, permite deducir íntegramente en el ejercicio de puesta en funcionamiento la mayoría de los equipos informáticos, mobiliario y herramientas de una actividad pequeña.
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Amortización acelerada de empresas de reducida dimensión
Cuando la cifra de negocios del período anterior es inferior al umbral del régimen de empresas de reducida dimensión, los elementos nuevos del inmovilizado material y de las inversiones inmobiliarias, y el inmovilizado intangible, pueden amortizarse aplicando el coeficiente máximo de tablas multiplicado por dos. Un ordenador al 26% pasa a amortizarse al 52%.
A ellos se añade, en determinados ejercicios y para determinadas inversiones —vehículos eléctricos, instalaciones de autoconsumo, activos vinculados a la digitalización—, la existencia de regímenes temporales de libertad de amortización que conviene consultar antes de invertir, porque su vigencia es limitada.
El valor amortizable de un inmueble
El suelo no se amortiza. La base de amortización de un inmueble afecto es únicamente el valor de la construcción, que se determina aplicando al valor de adquisición la proporción existente entre el valor catastral de la construcción y el valor catastral total. A ese valor se suman los gastos inherentes a la adquisición —notaría, registro, impuestos no deducibles— en la misma proporción.
La amortización mínima
Aunque no se dote contablemente, la ley computa una amortización mínima —la resultante del período máximo— a efectos de determinar el valor de adquisición actualizado cuando el elemento se transmite. Dicho de otro modo: no amortizar no evita el efecto, solo lo pierde. La amortización no dotada no reduce el rendimiento del ejercicio, pero sí minora el valor de adquisición al calcular la ganancia patrimonial de una futura venta. Es una razón contundente para no olvidar esta partida.
Amortizaciones
¿Puedo deducir el ordenador entero el año que lo compro?
Si su valor unitario no supera el límite reglamentario de escaso valor y se respeta el tope global anual, sí, mediante libertad de amortización. Por encima de ese valor hay que amortizarlo según tablas, con la posibilidad de aplicar el coeficiente doble si se cumple el régimen de empresas de reducida dimensión, lo que en equipos informáticos permite amortizarlos en dos ejercicios.
¿Qué pasa si no he amortizado en ejercicios anteriores?
La amortización no dotada no puede recuperarse deduciéndola de golpe en un ejercicio posterior: cada anualidad corresponde a su ejercicio. Si los ejercicios no están prescritos, cabe solicitar la rectificación de las autoliquidaciones para incorporar la amortización omitida. Y en todo caso conviene tenerlo en cuenta antes de vender el bien, porque la amortización mínima se computará igualmente al calcular la ganancia patrimonial.
¿Se amortiza un bien de segunda mano?
Sí, con reglas específicas: sobre el precio de adquisición aplicando el doble del coeficiente lineal máximo, o sobre el precio de adquisición originario si se conoce, aplicando el coeficiente ordinario. Lo que no cabe es aplicar los incentivos reservados a elementos nuevos, como la amortización acelerada del régimen de empresas de reducida dimensión.
¿La reforma del local se deduce o se amortiza?
Depende de su naturaleza. Las obras de reparación y conservación que mantienen el uso normal del bien son gasto corriente del ejercicio. Las obras de mejora o ampliación que aumentan la capacidad, la productividad o la vida útil se activan y se amortizan. Conviene que la factura del contratista describa con precisión el trabajo realizado, porque una descripción genérica invita a calificarla como mejora.
¿Se amortiza el fondo de comercio o una licencia?
El inmovilizado intangible se amortiza atendiendo a su vida útil, y cuando ésta no puede estimarse de forma fiable se aplica la regla legal específica, con un régimen fiscal propio para el fondo de comercio. Las licencias, marcas y derechos de traspaso adquiridos a terceros se activan y amortizan; los generados internamente, con carácter general, no se activan.
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