En cualquier procedimiento tributario o judicial en el que se discutan cuestiones económicas o fiscales complejas, la prueba pericial suele ser determinante para el resultado final. Por ello, saber cómo impugnar un informe pericial de la parte contraria es una habilidad esencial cuando ese informe contiene errores, sesgos o conclusiones que perjudican los intereses de nuestro cliente. La impugnación no consiste simplemente en discrepar del resultado, sino en desmontar de forma técnica y argumentada la metodología, las fuentes y las hipótesis empleadas por el perito contrario.
Primer paso: analizar la metodología empleada
Todo informe pericial serio debe explicar con claridad qué método se ha utilizado para llegar a sus conclusiones, qué fuentes de información se han manejado y qué hipótesis de partida se han asumido. La primera línea de ataque ante un informe pericial de la parte contraria consiste en verificar si esa metodología es adecuada al caso concreto, si está reconocida por la práctica profesional o la doctrina técnica, y si se ha aplicado de forma coherente a lo largo de todo el documento. Un cambio de criterio no justificado entre distintos apartados del informe, o la aplicación de un método distinto al habitual en la materia sin explicación razonada, son indicios claros de debilidad.
Revisión de las fuentes y los datos utilizados
Un informe pericial tributario se construye a partir de datos: cifras contables, comparables de mercado, estadísticas sectoriales, valoraciones de bienes o parámetros normativos. Comprobar la fecha, el origen y la fiabilidad de esas fuentes es fundamental. Es habitual encontrar informes que emplean comparables poco representativos, datos desactualizados o extrapolaciones no justificadas estadísticamente. Detectar y documentar estas deficiencias permite construir una impugnación sólida basada en hechos objetivos y no en meras apreciaciones subjetivas.
Coherencia interna y errores de cálculo
Más allá de la metodología, conviene revisar minuciosamente la coherencia interna del informe: que las cifras de los distintos apartados cuadren entre sí, que las fórmulas aplicadas sean correctas y que las conclusiones se deriven lógicamente de los datos expuestos. Los errores aritméticos, aunque parezcan menores, pueden tener un impacto muy relevante en el resultado final y son fácilmente demostrables ante el órgano judicial o administrativo que deba resolver.
El contrainforme pericial como herramienta de impugnación
La forma más eficaz de impugnar un informe pericial no suele ser una simple alegación escrita, sino la aportación de un contrainforme pericial elaborado por un profesional independiente que analice punto por punto las debilidades del informe contrario y, en su caso, ofrezca una valoración alternativa debidamente fundamentada. Este contrainforme dota de mayor solidez técnica a la posición procesal y facilita que el juzgador, que habitualmente no es experto en la materia técnica discutida, pueda comprender con claridad por qué el informe impugnado no resulta fiable.
- Solicitar la ratificación judicial del perito contrario para someterlo a interrogatorio sobre su metodología.
- Plantear preguntas técnicas precisas que evidencien contradicciones o falta de rigor.
- Aportar un contrainforme pericial propio con conclusiones alternativas debidamente motivadas.
- Acreditar, si procede, la falta de independencia o los posibles conflictos de interés del perito.
- Solicitar, cuando sea pertinente, una prueba pericial judicial de tercero independiente.
Contar con un equipo especializado resulta determinante en estos procesos: informes periciales tributarios de ValiTax ofrece precisamente ese respaldo técnico, elaborando contrainformes rigurosos que permiten cuestionar con solvencia las conclusiones de la parte contraria en litigios tributarios y procedimientos judiciales.
La importancia del momento procesal
La impugnación de un informe pericial debe plantearse en el momento procesal adecuado, respetando los plazos de contestación, proposición de prueba y, en su caso, ratificación pericial en el acto del juicio. Un error de estrategia temporal puede impedir que argumentos sólidos lleguen a ser valorados por el tribunal. Por ello, la coordinación entre el equipo jurídico y el equipo pericial desde las fases iniciales del procedimiento resulta esencial para no perder oportunidades procesales de impugnación.
Cuándo conviene solicitar asesoramiento especializado
No todos los litigios requieren el mismo nivel de profundidad pericial, pero cuando el importe discutido es relevante o la cuestión técnica es especialmente compleja —valoraciones de empresas, precios de transferencia, comprobaciones de valor de inmuebles—, disponer de asesoramiento desde el inicio marca la diferencia. En estos supuestos, el despacho de asesoría fiscal y legal LRB puede coordinar la estrategia jurídica con el análisis pericial necesario para maximizar las opciones de éxito.
Errores habituales al preparar la impugnación
Uno de los fallos más frecuentes al impugnar un informe pericial de la parte contraria es centrarse exclusivamente en el resultado numérico, sin cuestionar el proceso metodológico que ha llevado a ese resultado. Un tribunal difícilmente valorará como creíble una impugnación que se limite a afirmar que la cifra es errónea sin explicar por qué la metodología empleada no es adecuada. Otro error habitual es no revisar con detalle los anexos y la documentación de soporte del informe, donde a menudo se encuentran las inconsistencias más relevantes, como comparables mal seleccionados o fuentes de información no verificables.
También es importante evitar plantear una impugnación exclusivamente basada en argumentos genéricos sobre la falta de independencia del perito contrario, salvo que existan indicios objetivos y acreditables de dicha falta de independencia, ya que este tipo de alegaciones sin sustento pueden restar credibilidad al conjunto de la estrategia de defensa. La combinación de un análisis técnico riguroso con una estrategia procesal bien planificada es, en la práctica, la fórmula que mejores resultados ofrece a la hora de desactivar un informe pericial desfavorable.
La utilidad de un segundo perito en fases de recurso
Cuando el litigio avanza hacia instancias superiores, ya sea en vía económico-administrativa o contencioso-administrativa, puede resultar útil incorporar la valoración de un segundo perito independiente que revise tanto el informe original de la parte contraria como el contrainforme ya aportado, aportando una visión adicional que refuerce la consistencia técnica de la posición defendida y ayude a anticipar los argumentos que previsiblemente empleará la contraparte en esa nueva fase del procedimiento.
En definitiva, cada litigio tributario presenta su propia casuística probatoria, y la decisión de impugnar frontalmente un informe pericial, solicitar aclaraciones puntuales o aportar directamente un dictamen alternativo debe adoptarse tras valorar conjuntamente el importe en juego, la solidez aparente del informe contrario y las posibilidades reales de éxito de cada vía, siempre bajo el criterio de profesionales con experiencia contrastada en este tipo de controversias técnicas.
Conclusión
Impugnar un informe pericial de la parte contraria exige un análisis riguroso de su metodología, sus fuentes y su coherencia interna, así como una estrategia procesal bien planificada. El contrainforme pericial suele ser la herramienta más eficaz para desacreditar técnicamente conclusiones erróneas o sesgadas. Ante la complejidad de estos procedimientos, resulta muy recomendable contar con profesionales especializados que valoren el caso concreto y diseñen la estrategia más adecuada.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio aportar un contrainforme para impugnar un informe pericial?
No es obligatorio, pero en la práctica resulta la vía más eficaz para que el juzgador aprecie con claridad las deficiencias técnicas del informe contrario.
¿Puedo impugnar un informe pericial solo por discrepar del resultado?
No basta con discrepar; la impugnación debe fundamentarse en defectos concretos de metodología, datos o coherencia técnica del informe.
¿Qué ocurre si el perito contrario no comparece a ratificar su informe?
Dependiendo del procedimiento y de si se solicitó en plazo su ratificación, la falta de comparecencia puede debilitar significativamente el valor probatorio de ese informe.
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